30 de octubre de 2010

100 años del nacimiento de Miguel Hernández

No es necesario que te guste la poesía.
No es necesario que compartas su ideología.


Da igual si nunca has leído nada de su obra.
Da igual si estas palabras no las llegas a leer nunca.


Pero sí importa una sola cosa: Miguel Hernández existió y su vida sirvió para demostrarnos que la sensibilidad, el amor, la defensa de unas ideas, en resumen, la pasión sigue moviendo a los hombres y mujeres de bien.


Gracias a Serrat conocí a Hernández. Gracias a Hernández di unas clases de Literatura. Gracias a esas clases, por unos días unos chicos leyeron poesía, y debatieron sobre la amistad.


A pesar de su triste final hoy debe ser un día alegre y entusiasta como lo fue esta persona. Su honestidad y su transparencia debieran hoy ser ejemplo para todos nosotros. Detrás de un genio sólo puede existir la humildad. Y andamos escasos.








Joana Sánchez

2 comentarios:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Un gran ejemplo, sí. Lástima que los de nuestra generación nos lo negaran tantos y tantos años.
Dices muy bien, existió y eso si es innegable, muy importante y aún mas, muy necesario.

Viena dijo...

Gracias Joana por hacerte eco en este espacio del centenario del poeta, el poeta de nuestra tierra.
Totalmente de acuerdo contigo, Miguel Hernández era ante todo un poeta, lo otro, todo lo demás, lo hemos dicho nosotros sobre él, pero para mi, lo que él dijo sobre sí mismo no es más que lo que tú nos explicas: un poeta íntegro, un hombre sencillo, de la tierra. Y un hombre así, no hay que olvidarlo.
Un beso grande.