15 de noviembre de 2010

Lo que pudo haber sido y no fue

Uno no puede evitar de vez en cuando remontarse al pasado y analizar las decisiones tomadas, las circunstancias que envolvían ese momento y que nos hicieron decidirnos por tomar un camino en vez de otro.





Si me hubiese decidido por la universidad o por esa profesión que me atraía, si aquella propuesta para irme al extranjero la hubiera aceptado, si...



Todo ello carece de importancia, las decisiones están para eso, y equivocadas o no, podemos/debemos mirar hacia delante y cambiar nuestro presente, en la medida de lo posible y rebelarnos contra lo que nos disgusta.

El tiempo perdido en lamentaciones nunca nos será devuelto y esto es una verdad irrefutable.


Aprovechemos nuestro ingenio, hagamos aquello que dejamos pendiente, finalicemos ese sueño de juventud, seamos optimistas con nuestra vida y avancemos en una única dirección: vivir felices con nuestra realidad.






F. Sánchez

9 comentarios:

Joana dijo...

En esta vida hay dos tipos de personas. Los que siguen un camino lineal: colegio-instituto-universidad-trabajo-boda e hijos, etc. Estupendo.

Pero luego existimos una serie de seres que, por circunstancias, como bien dices, no hemos podido tomar esas decisiones-supuestamente normales que impone la sociedad-y llegamos a nuestra meta en otro tempo.

¿Acaso importa? Tal vez veinte años realizando el mismo trabajo reporte un beneficio económico, una estabilidad pero ¿y la felicidad?

Para mejorar siempre hay tiempo.

Aunque en estos momentos los periódicos digan que Alicante no es la mejor ciudad para... para casi nada, nosotros, sólo nosotros tenemos el poder para cambiar esa situación ¿cómo? no quedándonos quietos.

Interesante reflexión la tuya.

H. Andersen dijo...

Precioso mensaje del autor, cumplamos nuestros sueños o por lo menos luchemos por ellos.
Un saludo.

Patito de Goma dijo...

Lo que eres hoy es el resultado de tus decisiones y elecciones en el pasado. Lo que seas mañana será consecuencia de tus actos de hoy.

Anónimo dijo...

Joana: comparto totalmente contigo el pensamiento del camino lineal. A veces hacemos cosas porque la sociedad, la familia o el miedo a lo inseguro nos imponen seguir el sendero más fácil o más cómodo. Elegimos un trabajo que no nos gusta pero que nos permite "vivir" pero al mismo tiempo podemos hacer otras tareas que no nos dejen remuneración monetaria pero sí espiritual y en eso está seguramente algo parecido a la felicidad. Los sueños importan. No dejemos de volar en pos de ellos.
Un abrazo
Marta Améndola

Viena dijo...

La verdad es que por más que nos estrujemos la cabeza para tomar decisiones, no había más que esta puerta para llegar a esta vida y no había otra.
Preciosa fotografía, me ha encantado.
Saludos.

Roberto dijo...

Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para algo. Todo depende de nosotros mismos.
Como dijo un viejo político inglés: Debemos usar el pasado como trampolín y no como sofá.
Un saludo.

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Feliz mensaje, ojalá lo oyera mas a menudo.
Bonito artículo

Anónimo dijo...

Point yourself in the directions of your dreams and make your transition...

Carlos

paco huesca dijo...

Quizás...nunca es tarde