18 de marzo de 2016

Woody Allen y las cartas de amor no se escriben a máquina


¿Woody Allen y Alicante? Pardiez, es imposible que haya una conexión. 

Si dejamos a un lado que es uno de mis directores favoritos y creo haber visto toda su filmografía, redacté un reportaje sobre él y mi querido profesor Carlos Llorca Baus me dijo: "O lo has copiado, o es muy bueno..." poca relación hay ¿verdad?

Si confieso que me ha hecho reír desde sus primeras películas, hasta las más recientes, pero soy consciente de que "Vicky Cristina Barcelona" es un horror, aunque se lo perdono, tampoco se ve la conexión.

Si reconozco ser un poco neurótica como sus personajes, no... sigue sin haber ninguna razón para poner este vídeo en un blog que habla sobre Alicante. ¿O sí?

La vida es dura, a veces gris o tirando a fea, pero este tipo que me hace reír, y adorar el cine, forma parte (al igual que una escapada fuera de la ciudad, o un baño relajante) de ese conjunto de pequeños placeres que te hacen sentir bien, viva... 

He aquí un homenaje al humor, a las secretarias, al ingenio y a tomar esta existencia como se debe: con mucha risa. 

Una broma  que os regalo a los que amáis a Allen y a los que corréis si oís su nombre. 


Ah, y que vivan las fallas y las cartas de amor. ¿Todavía se escriben?


Joana Sánchez