3 de mayo de 2011

Alicante y el cambio

El pasado domingo decidimos dar un paseo por el Barrio de Santa Cruz. Lugar con solera y representativo de Alicante. El ambiente era festivo. Todos participaban. Las calles estaban adornadas, la imaginación y el color al poder.

Subiendo y bajando escaleras descubrimos algunas calles, algunos rincones de esta terreta nuestra. ¿Nuevo? no, siempre habían estado ahí, pero como todo, al acomodarnos  no lo vemos, (o no lo queremos ver)  aunque  esté  delante.

Se acercan las elecciones locales y municipales. Y llega el momento de demostrar que la política no es sólo crispación o un juego entre unos pocos. Todos tenemos la obligación de participar.

Es bien sabido por los que habitamos en esta ciudad que el PP lleva 15 años gobernando la terreta. ¿Bien, mal? Digamos que no hemos sido noticia a nivel nacional por su buena gestión o porque algún acontecimiento positivo encabezara algún periódico o informativo.

Nos hemos acostumbrado, así de simple y así de grave.

Hubo un tiempo en el que se decía "no debes pronunciarte respecto a tus ideas en política". Ese tiempo ya pasó. No conocía a Elena Martín. Todo ocurrió a raíz del comentario general: "quién es Elena" el año pasado que rondaba entre algunos alicantinos. Nos concedió una entrevista a Alicante Cuenta. Un blog.

Cada una siguió con sus vidas, recorridos y aspiraciones. Pero admito que tras esa conversación, mi optimismo y fe por un cambio en el Consistorio cobraba fuerza. Esa mujer quería trabajar por la ciudad y nos lo contaba a nosotros que no pertenecemos a un medio de comunicación grande.

Lo más hermoso en esta vida es tener amigos. Y lo mejor, poder dialogar con ellos más allá de sus simpatías en el terreno de la política. Tengo amigos simpatizantes de PP, de IU y algunos están indignados. Otros no. Sea como fuere, siempre opté por respetar la opinión contraria. Y soy poco amiga del "y tú más". Así que pido lo mismo. Seguir con mis amistades y que la madurez impere sobre la discusión.

Espero y deseo que en Alicante haya un cambio. Es mi opinión.  ¿Por qué la doy? porque quiero a mi ciudad, aunque me duela vivirla. Pero quiero reconciliarme con ella. Y sé que para que eso suceda o entra brisa fresca y renovada o no sucederá.

Quiero diálogo. Quiero argumentos. No necesito más flores. No puedo con más casos de presunta corrupción. Deseo poder votar. Me gustaría que alguien se preocupara por cada barrio, por cada ciudadano, por la educación, por el empleo. Por hacer de Alicante algo más que sol y playa. Sin discusiones, con la libertad que ofrece el expresar lo que uno desee sin ofender a nadie.

Os dejo con unas fotografías que tomamos este domingo. Mis felicitaciones a los vecinos del Barrio de Santa Cruz. Sus fiestas son dignas de ver y el espíritu que reina en esas calles es para vivirlo. Ojalá ese espíritu festivo se lleve a cabo el día 22 de mayo, porque hay mucho, mucho por hacer en esta bendita ciudad.

















Una alicantina


Joana Sánchez

3 comentarios:

40añera dijo...

Lo que has escrito amiga es lo que yo llamo madurez política y respeto ya que hoy por hoy habría que dejar atrás fanáticas posturas ancladas para dedicarse al trabajo por los intereses generales y como si esto fuera una empresa hay que conseguir beneficios, de cualquier tipo, y si no lo haces bien, ¡el siguiente a trabajar que pase!
Veo que celebráis las cruces de mayo
Un beso

Josep M. dijo...

Este movimiento de ciudadanos en la calle es el reflejo del hartazgo. Nos infravaloran. Ser de un partido u otro no es equivalente a ser esclavo de él. Si el PSPV lo puede hacer mejor que PP pues le daremos la oportunidad de que lo demuestren. Pluralidad. 16 años son muchos en el poder.

Joana Sánchez dijo...

La vida es cambio. La vida es crecer, reflexionar, pensar antes de actuar. En estos momentos de mi vida, en realidad, hace ya varios años que no encuentro ninguna sigla que me represente. Ni siquiera ahora que tantas han proliferado.

Creo en otras cosas sencillas: algunas personas buenas, en actos y no en palabras o promesas y este pensamiento es extensible a todo. Política y vida.

Estaba tan equivocada y sinceramente me enternece pensar en que pudiera apostar por un instante por alguien cuyo nombre va unido a política.

La gente válida me la encuentro en otros lares. Siempre ha sido así. Y siempre será así.