10 de octubre de 2014

Alicantino de corazón II (Antonio Sánchez Manda)




Hace unos años le dediqué a mi padre unas líneas en este blog. A nuestros progenitores les queremos y no les soportamos en distintas etapas de la vida. Al menos ése ha sido mi caso. 

Durante este último año él no lo ha pasado bien -nada grave- y ya se sabe que cuando a uno se le tuerce la salud, todo lo demás se altera, se exagera y en estos últimos meses el único deseo que teníamos era recibir una llamada desde el hospital.

Por fin llegó el día, y aunque él ya no se encontraba tan en forma como hace doce meses, ha superado la operación. Precisamente cuando la Sanidad es tristemente noticia, quería aprovechar para dar las gracias a los médicos y enfermeras junto a todo el personal del Hospital de San Juan por su profesionalidad y su buen trato hacia mi padre.

Respeto a los médicos y a los cómicos, ése ha sido mi lema en la vida. 

Ahora, ya en casa, vuelve a ser él, desde hace dos días gasta bromas y aunque camina con pasos cortos sé que comienza un nuevo viaje, quizás lento, pero con firmeza. Se enfrenta a una nueva etapa, y con ella, a cambios.

Lo más importante como hija es que lo sucedido me ha ido acercando a él, unas veces irritada, otras cansada... para culminar en un encuentro tierno, con risas, y alguna lágrima a escondidas, donde hemos bailado, escuchado música y jugado juntos. Hace unos meses no lo hubiera creído posible.

Sólo nos rodean noticias negativas. Sólo parece existir el Mal en nuestro día a día. Por esta razón hoy quiero destacar la noticia de que un alicantino de adopción, vuelve a sonreír con los ojos y se emociona cada vez que recibe una llamada de un familiar o amigo.

Lo siento, pero que no paren el mundo, porque esta vez no me bajo. Aún tengo fe en las personas, en esas buenas personas que hacen bien su trabajo, y en las que se preocupan sin esperar nada a cambio, por los demás. El amor cuando es incondicional, sobrevive a la peor de las tormentas y tras ella serena a las personas.



Joana Sánchez


4 comentarios:

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Tu párrafo de despedida, Joana, es sublime.
Un abrazo-e

Joana Sánchez dijo...

¿Tú crees Enrique? Gracias. No me he parado a pensar, escribí lo que siento. El amor es el sentimiento más poderoso, el que hace que esta vida, en ocasiones tenga sentido. Un abrazo.

Enrique Tarragó Freixes dijo...

LOS SENTIMIENTOS NO SE PUEDEN EVITAR, JOANA. BRAVO POR TI.

Anónimo dijo...

El cariño, el amor, a pesar de que puede pasar por etapas, si es auténtico está ahí. No dejas a la persona de lado. Eso para mí es AMOR. En todas sus vertientes. ¿Lo demás? Aparentar... cosa que por desgracia se lleva mucho en esta sociedad donde prima el individualismo.