19 de agosto de 2010

Carta de un honorable sinvergüenza




El otro día llamé a mi colega por teléfono.Y estuvimos comentando los pequeños hurtos que realizamos por la calle.Tirones sin más.Llegamos a la conclusión que nos teníamos que reunir para repartir el pequeño botín.

La verdad, fue poca cosa.Chorradas.Mi colega dijo que teníamos que hablar de futuras fechorías,de más alto nivel como robar en algún local,eso sí,siempre sin violencia porque eso no mola.Somos buena gente...Lo de los Bancos es más chungo,hay mucha cámara de seguridad.

Él me decía que se podía intentar en grandes superficies.Y olvidarnos de joyerías porque no tenemos un puto coche para hacer el alunizaje ese o como se llame.Total que quedamos en vernos, tomar unas birras,un canutito y ver lo que podíamos hacer porque la vida está chunga , y la crisis no veas como está jodiendo.

Resumiendo, mayormente nos tiramos una ratillo charlando de estas nuestras cosas.De pronto, se me ocurrió, por todo lo que se está oyendo,decirle , "mira tío si tenemos el teléfono pinchao y la cagamos". 

Pero él, que va bastante sobrao en estos temas, me dijo," tranqui tío ,que estas nuestras conversaciones se relegan a la esfera de la intimidad o privacidad. Que no te enteras, contreras.Que se nos garantiza el derecho a la intimidad. Que somos chorizos pero no tanto". 

Y yo le dije," bueno , tío si tú lo dices, me lo creo".Y me quedé mas tranquilo. No veas como me estaba rayando.Pensándolo bien, más tarde, me dí cuenta que tenía razón.Son cosas nuestras, íntimas, que no interesan a nadie.

P.D.Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Paco Huesca

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ja ja ja ja, que bueno.

Anónimo dijo...

Jo jo jo... qué risa.

Joana (Alicante cuenta) dijo...

Puse el cartel de la peli de Woody Allen porque me imaginé esa atmósfera: donde las verdades se dicen con un trasfondo humorístico que no deja de ser crítico.

paco huesca dijo...

Muy buen puesto Joana,y es se podía haber titulado como la peli de Woody.Besos

Anónimo dijo...

Como diría Julian muñoz: ¿los golfos a la cárcel!