19 de diciembre de 2014

El blog sin fotos

El cansancio no es un buen aliado. Consejo básico para personas inteligentes pero agotadas. Si os compráis un teléfono listo, y vuestras fotografías se vuelcan en él, y sois puntillosos decidiendo eliminar de Picasa esa barbaridad de imágenes que se han ido a vivir a vuestro flamante móvil, alto, tomad aire, no toquéis nada...

Si andáis escasos de sueño tampoco. Niño, eso no se toca.

¿Os confieso algo? No voy a buscar todas las fotografías (al menos esta noche) Ahora compruebo que tengo una serie de artículos, algunos muy buenos, de gente estupenda que se han quedado sin ángel... es decir, sin una bonita fotografía que los ilustre. Lo siento.

El mundo no se acaba. De hecho el  mundo es un lugar maravilloso que otros o nosotros nos encargamos de fastidiar.

Joana Sánchez

3 comentarios:

Acorazado - Cuirassé Cinéfilo - Cinéphile dijo...

Hola Joana:

De bloguero a bloguera: buscar las fotos lleva más tiempo que escribir o transcribir un artículo. Además, pese a lo que digan, no es fácil navegar entre las fotos de internet.
Cuando empezaste el blog, éstos vivían su época de esplendor, y la gente leía, con o sin imágenes.
Ahora, desgraciadamente, y tú lo sabes, con el triunfo de las redes sociales, incluyendo cosas como Pinterest o Instagram, se acabó el texto, o sea, la palabra, el argumento, la exposición verbal de ideas o sentimientos.
La gente se niega a leer. En el caso de mi blog EL ACORAZADO CINÉFILO, pinchan "me gusta" a entradas del blog que compruebo que no han abierto. Y esto lo hacen desde catedráticos a estudiantes.
El impresionante libro, de lectura obligada, del periodista americano, Nicholas Carr, "Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?", nos describe un mundo donde todos nuestros cerebros, nuestros lóbulos frontales, ya han sufrido una modificación quizá irreversible: nunca más podremos leer a Tolstoi, Kant, Goethe, Dante, Marx...
Se acabó la capacidad de la lectura silenciosa y concentrada: los hipervínculos la mataron
Un abrazo

TIME... GIVE ME TIME... GOD, JUST TIME, TIME FOR THINKING AND UNDERSTANDING...

Joana Sánchez dijo...

Hola Francisco:

Te agradezco el apoyo y en parte estoy de acuerdo contigo. La imagen ha dejado en un segundo plano al texto. No obstante creo que muchas personas siguen leyendo, pero no todas dan el paso de comentar. Lo compruebo cada vez que escribo un texto en Facebook y me dicen que mi estilo les resulta ameno. No suelo incluir ni una imagen. Nada.

El texto como la fotografía ha de tener gancho, ese primer párrafo que invite al lector a sumergirse en el resto de la historia.

Los párrafos cortos. Seis o siete líneas máximo es lo que me enseñaron y el sentido de humor siempre que sea posible.

Tal vez andemos más despistados o con más herramientas que nos inviten al ocio visual, pero a la vez, si damos en el clavo con el tema, lograremos lectores fieles.

No soy tan pesimista como tú. :) Lo siento pero es mi forma de afrontar la vida. La gente joven sigue acudiendo a las bibliotecas a 'sacar libros', al menos en mi entorno es así. Y eso no va de la mano de que renieguen de las redes sociales. Al revés.

Creo que debemos adaptarnos a los cambios. En este caso he metido la pata yo. No es culpa de la tecnología. Simplemente son muchos años como bloguera y muy pocos con un teléfono inteligente, que por cierto, el segundo día me ayudó mucho para resolver una gestión.

Apenas tengo tiempo para este blog porque escribo artículos por los que me pagan y los lectores están ahí, leyendo y comentando, así que no puedo suscribir tu reflexión al cien por cien.

El curioso, el que quiere leer no pasa por ser un catedrático o un estudiante, sino un amante de las historias y conozco a muchos. De hecho en Facebook, he encontrado varias personas que son leídos a diario porque narran con gracia y con una riqueza de vocabulario exquisita desde relatos urbanos a reflexiones profundas. Los "Me gusta" brillan por su ausencia y los comentarios sobrepasan la decena.

Buscaré las fotografías cuando disponga de tiempo, poco a poco, pero toda la vida ha sido así, sobre todo en periodismo y publicidad: un texto ha de ir acompañado de una buena imagen. Las redes sociales no son las culpables de que se lea menos. De hecho en este país no se ha leído tanto como pensábamos.

Y para finalizar, entiendo que existan gentes, agotadas de trabajar de lunes a domingo que lo que menos les apetezca sea leer a Tolstoi.

Seguro que te leen más de lo que piensas pero el lector que no comenta es igual de valioso que el que deja su idea plasmada.

Un abrazo

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Es cierto, Joana, la tecnología llega a dominarnos cuando menos necesitamos de estarlo.
Ánimo, eso nos ha pasado a todos, es como los tropezones, duelen pero enseñan.