21 de mayo de 2010

Fauna de ambulatorio en Alicante



- ¿Dónde vas?

- Al ambulatorio… Obama quiere copiar nuestro sistema pero no sé, no sé…

- Mira que eres agonías. ¿Estás enfermo? ¡qué tontería! Si tú no te has cogido una gripe desde que te conozco…

- Me duele el lóbulo izquierdo

- Ah… espero que no sea grave ¿y por qué llevas tu libreta?

- El portátil pesa demasiado y además se notaría mucho lo que estoy haciendo

- Eres un caso clínico, tu lóbulo y tú ¿qué vas a escribir en los diez minutos que estés allí?

- Infeliz… ¿diez minutos? Una hora no me la quita nadie ¿pero tú no has pisado nunca un ambulatorio de la seguridad social?

- Bueno, sí, pero… la verdad es que los médicos me dan miedo, yo con mi miel y mis vitaminas voy servido.

- Pues como espectáculo no está nada mal. Lo interesante es que tarden en llamarte y así observar mejor.

- Pero aquello está lleno de virus ¡tú estás chalado!
- ¿No sabes que para eso sólo hay que respirar por la nariz y no te contagias?

- Que te miren el lóbulo derecho también…
- Tengo ya una lista de personajes para mi próxima novela, ¿quieres que te describa los que copié la semana pasada?

- ¿También fuiste al médico?

- Sí, dije que notaba un vacío en el estómago

- ¿Y…?

- Me mandó al psiquiatra

- ¿Y…?

- Ya tengo cita y otra idea más para la novela, ya sabes, algún relato neurótico al estilo de Woody Allen.

- Dios Santo, que te miren también la aleta izquierda de la nariz, estás grave

- Que no, que no… Escucha este borrador:

- “En aquella sala se concentra una muestra de nuestra sociedad. Una mujer, devora un libro ajena a dos señoras que compiten a su lado en las Olimpiadas de la enfermedad más desagradable: siempre acaban empatadas

En una esquina se escuchan los gritos de dos hombres en chándal sacando tripa y haciendo caso omiso del cartel :“se ruega permanecer en silencio”, justo en el otro extremo está la taconeadora,es una señora que no llega a los cincuenta, tiene clase de yoga y aunque se ha dejado la comida hecha sabe que llegará tarde y todas la criticarán, parece que su pie tiene vida propia…


-Luego está el bebé de la sala, es una criatura que no sabe lo que es tener dolor de cabeza ni fiebre y se dedica a correr delante del personal, detrás suya va la abuela y el yerno la mira sacudiendo la cabeza porque no le gusta que le hable como a un cachorrillo: “Valentíiiin, mi pequeñíiin, ay que se me escapa, ay ay que corre más que yooooo”, la que se aísla es un clásico, lleva el mp3, mira de reojo al personal y juega con el móvil, tiene todos los sentidos ocupados porque se come un donut a la vez... 

Pero el que se cuela es fundamental. El personaje clave. Ese despierta más iras y antipatías que Bin Laden. El que tiene fiebre se cura milagrosamente y le increpa, la señora mayor que ha ido a echar la mañana le echa un sermón y al final el vigilante tiene que venir porque la médica, que está nerviosa, no sabe cómo echarlo. Y así, hasta infinito”

- Tú eres un caradura. Te aprovechas de esa pobre gente. Plagias sus comportamientos.

- ¡Vaya con el remilgado! ¿Acaso crees que los clásicos no se pateaban las calles? Y no lo hacían para reducir el colesterol, era para observar al ser humano en su salsa.

- Si es que no es eso… ¡a ti no te duele nada! Y le quitas el turno a alguien que seguro está en cama con un dolor de garganta tremendo…

- Lo añadiré a la coctelera de personajes, gracias

- Desalmado

- No me critiques y acompáñame. Estoy trabajando en un artículo sobre casas modernas, y voy a endosarles “El ambulatorio del futuro” y en él habrá hilo musical, tonalidades azules en las paredes y una luz especial, tenue para el que está en la cama con fiebre y además tenga hasta su reservado con un sofá de relax y su zumito…

- ¿Pero tú no ibas a escribir una novela?

- Sí… pero mientras tanto tengo que comer. ¿No te apeno más yo? Este dolor de lóbulo me está matando, venga vamos a relajarnos un rato que cuatro ojos ven más que dos

- Tú estás chalado pero voy contigo, total esto del paro te da de tiempo libre

- Igual te duele algo por el camino y entras por mí… ea, que te vas a divertir.


Joana Sánchez

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito relato sobre el microcosmos que representa un ambulatorio.

Anónimo dijo...

Me gusta como escribes

Joana (Alicante cuenta) dijo...

Gracias anónimo. ES una necesidad que tengo y alguna vez hasta me han pagado por ello, je. Un saludo

Elkiko dijo...

Pues estoy de acuerdo, a mí también me gusta mucho, ha sido muy entretenido, jejeje. Un saludo.

Joana (Alicante cuenta) dijo...

Gracias Elkiko, todo un honor que pases por este rincón a echar un vistazo. Intentamos tocar todos los palos y escribir sobre nuestro entorno (si puede ser con algo de humor) es fundamental. Pásate y te tomas algo.