13 de abril de 2015

Diario de una voluntaria en el Salón del manga de Alicante

Manga. Como la gran mayoría, yo pensaba que los seguidores de este tipo de lectura japonesa se reunían de vez en cuando en eventos, se disfrazaban y lo pasaban bien. Como una opción más de ocio un tanto pintoresca.

Este año, gracias a Maribel Iborra, me vi inmersa en una aventura como la del 5º Salón del Manga de Alicante que organiza junto a dos compañeros: Rogelio y Miguel.

Los artículos especializados los encontraréis en distintos medios. Hoy quiero explicar cómo ha sido esta experiencia para una novata, desde el punto de vista de quien se siente intruso en una fiesta al principio, y al pasar las horas comienza a notar una sensación positiva acompañada de una comodidad que agradecí.


Con Miri, profesora de inglés, voluntaria y conocedora de la cultura japonesa


Me asignaron el puesto de Información. Un lugar desde donde debía indicar a los asistentes los horarios, las zonas de inscripción a los distintos actos, o atender cualquier otra cuestión. Si no hubiera sido por Mercedes y por Manu, mi tarea habría sido complicada.

Con Antonella, responsable con mayúsculas
Desde el minuto uno, comprobé el buen ambiente que reinaba entre los voluntarios. Personas que deciden ceder su tiempo y energía, en ayudar a que todo funcione en un espacio, donde son otros los que se divierten. Generosidad en estado puro.

En esta ciudad nos quejamos de que no se llevan a cabo muchos actos culturales, de ocio..., o más bien que no se publicitan. 

En este caso, la afluencia de gente de todos los puntos de España, me resultó llamativo, aunque pronto he sabido que el trabajo que llevan realizando desde hace un lustro ha dado sus frutos y por ello, gozan de prestigio entre este tipo de actos que se llevan a cabo en ciudades como Barcelona o Murcia. Cada año el número de visitantes aumenta.


En cuanto al perfil de los presentes: niños, adolescentes, adultos, familias...

Algunos venían vestidos como los personajes de algún vídeojuego, manga, anime... y resultaba atractivo, curioso, incluso divertido. Sé que hoy muchos medios recogen esas imágenes porque son las llamativas (algunos atuendos eran espectaculares) pero, al vivir el Salón desde dentro, he comprobado que no existe un comportamiento homogéneo.

Por ejemplo, este año contaron con Paco Huesca para hablar sobre cine y se proyectó "Los  7 samuráis". No pude asistir a su charla pero los asistentes me dijeron que fue de lo mas entretenida y didáctica.


Con una madre creativa  

A estas alturas, no sabría ni definir qué significa "friki". Una señora, me comentó que sus hijos se vestían para acudir al Salón y un vecino no lograba entender cómo lo 'consentía' Cuando él pertenece a la fiesta de Moros y Cristianos, una fiesta diferente pero donde también existen ciertos rituales. 

El resumen que hizo de porqué le parecía buena la manera de divertirse de sus hijos me pareció sensato y a su vecino también, menos mal :)

"Mi hijo utiliza la imaginación cuando se hace un atuendo.Invierte tiempo en confeccionarlo. Se relaciona con otras personas, comparten gustos; por ejemplo, en la acampada de esta noche, he comprobado la solidaridad entre ellos, mi hija tenía un problema en un pie y rápido alguien se ofreció a solucionarlo. Compartir y relacionarse es importante, sano, y es lo que veo aquí, si puedo les acompaño porque también me divierto."


Con un compañero apasionado por las chapas y con ganas de ayudar 


Estoy de acuerdo, porque el ser humano nace para aprender y crecer, pero no todos siguen esa línea. O creen que sólo se aprende en lugares concretos. Vivir va de la mano de observar desde escenarios donde jamás imaginaste estar presente, para llevarte gratas sorpresas.

Por otro lado, en una sociedad donde adueñarse de lo ajeno se ha convertido en algo natural, durante estos dos días, nos entregaron carteras con dinero en efectivo, móviles, y todo tipo de enseres perdidos. Honradez y empatía.

Nunca he pertenecido a asociación alguna, ni había sido voluntaria. Supongo que ayudar en mi entorno me parecía suficiente. 



Con Irene, que vino a visitar el Salón y a mí, mil gracias


Mercedes, que vino desde Elda sólo para acompañar a su marido y acabó trabajando. Dulce y eficaz.




Pero compartir mi tiempo con personas de edades diferentes a la mía, colaborar en una causa común: que el engranaje del evento funcionara, fue un acto natural. Que se llevó con sentido de humor, un algo de agobio en momentos puntuales, un bastante de dolor de pies nada grave ayer domingo, un trato por parte de los organizadores espléndido (comida, transporte, etcétera) pero sobre todo, con compañerismo.


Sentados: Miguel, Maribel y Rogelio junto a los responsables de las distintas áreas


Para mí, como intrusa, repito, y un tanto asustada por vivir algo nuevo, ha resultado además de positivo, una lección de humildad (una más) donde destaco cómo una pasión puede convertirse en un acto que tan buenas críticas recibe, y que llevan a cabo  personas a las que no les gusta ni hablar en público ni el protagonismo.

Ellos sólo querían divertirse.



Mi recompensa: un diploma, mi camiseta de voluntaria y una ilustración preciosa que me regalaron.


Joana Sánchez


6 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi me gustaría dejar constancia de que todo no es de color de rosa y hay voluntarios que se apuntan para estar a la bartola en vez de ayudar. Hay personas que las vi a las 9 de la mañana en el salón y no las volví a ver en todo el día, en mi caso soy de asistencia y no vinieron a sustituirnos ni a preguntarnos si necesitabamos algo. El sábado solo tuvimos de descanso una hora para comer, el resto del día estuvimos trabajando yo y un grupito mas que se encontraba en mi misma situación. En cuando a los responsables de asistencia estoy muy contenta ya que se preocuparon por nosotros y ellos no tienen culpa de que haya gente aprovechada y que en vez de trabajar se vaya de paseito....solo quería dejar constancia de esta situación ya que parece que tu no la percibiste mucho...por todo lo demás en tu comentario estoy de acuerdo y me parece interesante lo que dices pero se te escapó este detalle....

Joana. dijo...

Hola Anónimo,

Siento que te ocurriera lo que cuentas. Es cierto, se me pasó comentar la parte menos amable de esta experiencia. De hecho estuve hablando con una chica que le ocurrió algo similar y se vio "sola ante el peligro" en la entrada. Hablé con ella y el domingo estaba mejor. Desgraciadamente cuando un número elevado de personas se reúnen, por estadística alguien va a acabar metiendo la pata y molestando a otros que hacen las cosas bien (tu caso) Forma parte de la vida, y poco se puede hacer con quienes no tienen desarrollada la empatía. Un abrazo.

Mabel Iborra dijo...

Hola, anónimo. Soy Mabel, y como persona coordinadora/responsable del área de asistencia y voluntariado te invito a que me comuniques, sin problema ninguno y de forma personal, todas las quejas que tengas respecto al voluntariado. Evidentemente no todo es de color de rosa, e intentamos que todos hagan su función (lamentablemente algunos se nos escapan).
Es importante que me comuniques todo, ya que la principal culpable de que pueda ocurrir esto soy yo.
Aquí te dejo mi mail: mabel@smalicante.com y aunque pronto será la reunión post evento para tratar este y otros temas, te invito a quedar en persona cuando tú quieras para tratar el asunto, ya que entiendo que se prefiere hablar en privado.
Estoy a tu completa disposición. Envíame un mail y, si quieres, te paso mi número de teléfono para hablarlo como debe ser.
Mis disculpas por haber tenido que pasar algo así, pero es necesario y vital que nos lo comuniques para cortarlo de raíz y no permitir que vuelva a suceder
Un saludo

Alicante Cuenta dijo...

Por cierto,

Gracias a todos los comentarios positivos que habéis dejado en Facebook.

Este artículo lo escribí para mí y para todo el que guste de aprender o de vivir experiencias diferentes.

Gracias por compartirlo en la página del 5º Salón del manga de Alicante y me alegro de que os haya gustado "porque es diferente".

Comencé a escribir unas líneas estando allí, el domingo, pero alguien me preguntó por las escaleras o el baño, no recuerdo bien ;-)

Rafael Medina Ivorra dijo...

Este año no pude asistir, pero si que es verdad, por encima de todo, creo que destacaría el buen ambiente y la ausencia de incidentes que vi el año pasado, cosa rara en un evento de estas características con tanta gente.
Me alegro que haya sido una experiencia positiva para ti Joana.

Joana dijo...

Gracias Rafael,

Admito que antes de que llegara este pasado fin de semana me pregunté varias veces: ¿Pero qué voy a hacer allí? :)

Y además de arrastrarme mi buena amiga Mabel, logró que viviera una experiencia diferente y muy positiva.

Hay que aprender a dejarse llevar.

El año que viene no te lo puedes perder :)