16 de abril de 2016

Festival de Cine de Sant Joan D'Alacant premia a Paco Huesca



Este año, el Festival de Cine de Sant Joan D'Alacant ha concedido el Ficus de Oro honorífico a Paco Huesca (programador, empresario cinematográfico y promotor cultural alicantino) por toda una vida dedicada con pasión al cine y a su  promoción y difusión en la provincia de Alicante.


PACO HUESCA GARCÍA. (IMAGEN: ROBERTO MC)

No sólo me siento muy orgullosa de contar con la amistad de Paco sino de ser testigo de cómo durante este año, las muestras de admiración y reconocimiento son públicas y variadas. 

Javier Ballesteros, Director del Festival, ha demostrado con este gesto generoso y justo, algo que todos los que valoramos y apreciamos a Huesca, consideramos una gran noticia.

Generaciones distintas se ven unidas por una pasión: el cine. Personas hechas de otra pasta. El cine para ellos es una forma de vivir y de entender el mundo. 

Felicidades Paco, en mayo recibirás ese premio que representa un GRACIAS por todo lo que has hecho por el cine y por los que lo amamos.

Recomiendo acudir a este festival con solera donde este año el  protagonista es Kirk Douglas.

Joana Sánchez

5 de abril de 2016

6º SALÓN DEL MANGA y CULTURA JAPONESA (9 y 10 DE ABRIL)


Un año más todos los apasionados de la cultura nipona tienen una cita. Los organizadores del Salón del Manga de Alicante me consta que han trabajado duro para ofrecer a sus visitantes más ofertas y actividades que serán de su agrado.

Este 2016 representa un cambio en la historia del Salón. 

Conscientes de que su público es variado, ya en 2015 hubo posibilidad de mezclar una parte enfocada a un target más joven con actuaciones, cosplay, videojuegos, manualidades, etcétera con charlas de dibujantes y expertos en cine, como nuestro Paco Huesca, demostrando que este evento gana en experiencia y mejora en su oferta en cada edición.

Un ejemplo de las novedades que aterrizarán este año en IFA es la actuación de la cantante japonesa Nana Kitade.


Os dejo con una entrevista que los miembros de Osera Radio le hicieron a dos de los organizadores: Mabel y Rogelio recientemente.


Para mí fue toda una experiencia formar parte del voluntariado el pasado año. Conocí a personas interesantes, y aprendí una lección: siempre hay que tener la mente abierta y experimentar otras cosas, aunque creas que no encajas o jamás te hubieras imaginado formando parte de ellas.  


¡Pasadlo muy bien!


Joana Sánchez

4 de abril de 2016

Santa Faz 2016




Un año más se acerca la Peregrina a la Santa Faz. Algunos seguirán la tradición, otros aprovecharán el día, si sale bueno, para ir a la playa, algunos volverán a ir después de años. 

¿Y tú? 

En mi caso, retomé la experiencia por acompañar a una persona que nunca había ido. Pero creo que la romería ha perdido encanto. 

¿Crees que todavía lo tiene y estoy terriblemente equivocada? Seguro, me equivoco mucho.


En todo caso, si tú estás deseando que llegue este jueves, disfruta de la caminata, del ritual y del ambiente.

Dejo un par de artículos que están relacionados con este día tan especial para los alicantinos.




Joana Sánchez

29 de marzo de 2016

Esto es un 'secuestro': ¿Nos vamos a la playa y a Altea?

Una, que se había acostumbrado a escapar de la ciudad junto a la compañía del señor R. había bajado la guardia en cuanto a desaparecer un día, dejando bien lejos la ciudad, los quehaceres diarios y una rutina en la que a veces, no encajas.

Por eso, que alguien proponga "salir fuera de Alicante" suena a música. Sobre todo si no hay planes por medio. ¿Un paseo por la playa de San Juan? Bien. 

En estas fechas donde una gran mayoría comparte como posesos fotos en lugares exóticos, nosotros apostamos por Altea. ¿Acaso no tiene su encanto? Una vez más, la creatividad y la voluntad puntúa más que el destino final. En Altea, la gente puede dar besos a peces de colores.

UN AMOR IMPOSIBLE

¿Comenzamos?

Tres personas creen que merecen un día para ellos. Ni hay presupuesto ni necesidad de ir hasta Brasil. Tras una caminata por la playa de San Juan donde el sol no respetó nuestra blanca palidez y le sacó la lengua al protector solar, la conversación fue como las buenas piezas musicales, mejorando a cada minuto. 

Hablar es sano. Pero hablar con gente sana, más. 

Reír libera endorfinas y fulmina pensamientos negativos.

Tras comprender que es un lujo poder ver la playa, un cielo tan azul y sentir un sol tan potente como el de California, llegamos a una conclusión: somos afortunados.

¡UNA DE CALAMARES!

Y 'aplatanados' porque el Lorenzo dijo "aquí estoy yo", alguien sugirió: "¿Y si nos vamos a Altea?" Quién soy yo para decir no. Soy tan secuestrable... como decía un friki de antaño.

Y hacia tierras 'alteanas' nos dirigimos. El silencio invadía el coche. Mucho calor. Supongo que también muchas cosas en las que pensar, pero a medida que nos acercábamos hicimos un pacto de silencio: Redescubrir el pueblo como si fuera la primera vez. 

Por el camino atisbé el río Algar con poca agua como es costumbre. Tomar la autopista es lo que tiene, llegas rápido pero el paisaje es limitado. Tiempo al tiempo...

Aparcar pegado a una farola tiene su encanto, el de ponerte a prueba y así, haciendo juegos malabares con mis extremidades pude pisar tierra firme, las primeras risas, no está mal.

Altea, aquí estamos. Por cierto, tengo una historia que comencé hace mil años cuya protagonista se llamaba Altea, una depresiva con humor negro que no hubiera encajado en su pueblo.

SUELO MADE IN ALTEA
Cuando regresas a un lugar donde has paseado, reído y charlado con otras personas, las sensaciones se multiplican. ¿Estoy feliz? ¿Estoy triste? Las calles parecen las mismas, los colores, esas escaleras... hasta que pones el pie en el primer escalón, alguien sugiere hacer una foto y recuerdas que jamás estuviste allí, sólo de paso y no sabes muy bien la razón.

Y entonces esa excursión se convierte en la tuya. Y en las de tus acompañantes, que poco a poco se prestan a mirar todo con una mirada nueva.

¿Estaríamos unas horas, todo el día...? Lo cierto es que Altea se distingue por ser un lugar para tropezar con gente de diversos países, pero también con españoles que han decidido escapar como tú, y respirar ese aire bohemio que envuelve el municipio de la Marina Baja. 

Casas blancas, tiendas repletas de arte mezcladas con objetos para el recuerdo y fotos, muchas fotos de parejas, que embelesadas te piden una foto con el Paseo Marítimo de fondo.

PASEO MARÍTIMO DE ALTEA
Mientras comemos, un matrimonio y sus dos hijos que parecen de un país nórdico nos miran, y no de reojo, el hombre parece querer levantarse y unirse a nosotros, que no hacemos nada de especial: terapia de choque, que dijo alguien, con sentido de humor como única medicación. Su semblante es serio y aunque su familia parece de película, la conversación brilla por su ausencia.

Alguien fantasea en voz alta: "Esto es como estar en la Toscana", y nos olvidamos de él, de sus miradas para prestar atención a la Iglesia Nuestra Señora del Consuelo.

NUESTRA SEÑORA DEL CONSUELO

Como es costumbre, me acerco al monumento, leo que es BIC desde 2013 y me quedo con ganas de entrar pero mis acompañantes ya descienden por una de esas callejuelas repletas de tiendas.


El calor da paso a una brisa que hace bajar la temperatura. El teléfono suena, un amigo se une a nosotros desde la distancia. Mientras tanto, alguien decide comer un helado, el ambiente invita a ello.

El descenso es cada vez más pronunciado, revisamos las casas que  hemos visto al subir hasta Pueblo Antiguo, donde hemos comido y disfrutado de unas vistas de película. Tras un millón de fotografías, esta casita gana por goleada. Decido que me busquen aquí si algún día me pierdo. La casa azul, cómo no.

¿CUÁNTAS FOTOS LLEVARÁ A CUESTAS?

Y sin ganas nos vamos yendo, pero antes hay que hacer otra parada, ¿una infusión? Nada de entrar a uno de esos lugares donde acude el turismo en masa... una coqueta cafetería nos espera. Una buena manera de despedirnos del lugar, visitar un espacio donde la dueña comenta: "Sí, es bonita pero ahora falta que se llene..." eso le deseamos. Se llama Filarmónica.

Y con música deshacemos el camino, como los protagonistas de "Átame", cantando mientras el coche nos devuelve a Alicante. Desafinamos y estamos contentos/tristes porque se acabó el día pero, mereció la pena el secuestro.







Texto e imágenes: Joana Sánchez

27 de marzo de 2016

Mas allá de tras el cristal

¿Ha valido la pena todo ese gran esfuerzo? Esa es una de las preguntas que ahora de forma casi diaria me tortura y me la hago de forma lacerante. Tanto sacrificio para poder levantar dos cines que fueron diferentes y tanta ilusión por tratar de ir haciendo una colección de cine día a día... ¿para qué?  

Para que ahora ni haya cines y la colección esté guardada de aquella manera. Me estoy machacando mucho con todo esto y lo peor es que no lo puedo evitar. Pero sinceramente las dos cosas las hice con mucha pasión  y gran entrega .

Tanto la construcción de esas dos salas en el casco antiguo, ante el escepticismo de muchos como las exposiciones, dos, con  parte de la colección de cine. Quién me lo iba a decir a mí algún día. Tener dos cines y exhibir mi colección. Lo mismo que años después me encontraría sin cines y sin colección. ¿Qué había fallado? Quizás yo sea el verdadero culpable de todo ello.

No voy a analizar el final de los Astoria por mi parte porque me hace daño, mucho daño, y me hice daño. Lo dejo para mi libro de memorias o así. Sí  quiero hablar de aquella primera exposición de La Lonja con un poquito del material de lo que era mi colección de cine.




18 de marzo de 2016

Woody Allen y las cartas de amor no se escriben a máquina


¿Woody Allen y Alicante? Pardiez, es imposible que haya una conexión. 

Si dejamos a un lado que es uno de mis directores favoritos y creo haber visto toda su filmografía, redacté un reportaje sobre él y mi querido profesor Carlos Llorca Baus me dijo: "O lo has copiado, o es muy bueno..." poca relación hay ¿verdad?

Si confieso que me ha hecho reír desde sus primeras películas, hasta las más recientes, pero soy consciente de que "Vicky Cristina Barcelona" es un horror, aunque se lo perdono, tampoco se ve la conexión.

Si reconozco ser un poco neurótica como sus personajes, no... sigue sin haber ninguna razón para poner este vídeo en un blog que habla sobre Alicante. ¿O sí?

La vida es dura, a veces gris o tirando a fea, pero este tipo que me hace reír, y adorar el cine, forma parte (al igual que una escapada fuera de la ciudad, o un baño relajante) de ese conjunto de pequeños placeres que te hacen sentir bien, viva... 

He aquí un homenaje al humor, a las secretarias, al ingenio y a tomar esta existencia como se debe: con mucha risa. 

Una broma  que os regalo a los que amáis a Allen y a los que corréis si oís su nombre. 


Ah, y que vivan las fallas y las cartas de amor. ¿Todavía se escriben?


Joana Sánchez

17 de marzo de 2016

Un paseo amoroso por Alicante


Hace unos días recibí un correo desde Alemania de parte de una persona muy amable. ¿La propuesta? Enlazar una página web que llevaría a mis lectores a encontrar lugares de su interés. 

No, gracias. No creo que quien se asome por este blog espere que le ayude a localizar tiendas, hoteles..., al menos así lo espero.

Aquí se habla de lugares que nos gustan, con encanto, con alguna historia detrás. En fin, con alma. 

En todo caso, saludos a Alemania y a algunos lectores que han pasado por aquí: 



Será porque se acerca la primavera pero he pensado en dar un paseo por Alicante amoroso, ¿sensual?, uno de esos paseos que se dan levitando, ya sabéis con esa sensación de que todo es más bonito de lo que en realidad es porque vamos 'colocados' en el mejor sentido de la expresión.

LA EXPLANADA.
JUAN JOSÉ AMORES Y DANIEL MOYA OS CUENTAN LA HISTORIA DE ESTE EMBLEMÁTICO PASEO

Tienes quince años, tus padres te dejan ir a la discoteca por la tarde los sábados (OH!) allí te tomas un refresco, bailas y lo más importante: oyes la música que te gusta a todo volumen junto a tus amigas. 

Esperas que lleguen los lentos con su ritual. La lámpara de colores chillones asciende a los cielos y las baladas del momento envuelven el lugar. Momento en el que muchos huyen a los billares, y otros no saben si mirar al fenómeno paranormal que se produce en el techo o a quien le gusta.

Y como a esa edad todos nos enamoramos de verdad, un chico te invita a dar un paseo, (probablemente no tiene ni idea de bailar)  Es el más moderno del lugar, te dice que trabaja como modelo, y a ti te parece lo más sofisticado que te ha pasado en tu corta vida.

LOS LENTOS, UNA COSTUMBRE DE LA DÉCADA DE LOS 90. IMAGEN: DIAADIA


"Salgamos a dar un paseo" y el chaval que parece David Bowie con su pelo rubio y un abrigo negro que le llega a los pies te propone dar una vuelta por La Explanada. Y con el corazón en un puño, pisas las teselas con forma de olas, le miras de reojo, y él como mucho te pasa la mano por los hombros. Debe medir como 1,80 y tú pareces su hija, pero en esos momentos de nervios en el estómago, de hacer como que miras los puestos, da igual. 

Somos unos alicantinos de tantos y tantos que pisarán ese suelo entre palmeras. Nuestras pisadas se mezclarán con las de otros paisanos que sintieron la misma emoción que nosotros, con quince, con dieciséis o veinte años.

RETRATOS ESDRAS SERNA

Pero el amor es efímero, y a esas edades más. Entonces, con unos cuantos años más vuelves a enamorarte de verdad. Esta vez es francés y ni siquiera os entendéis. El diccionario pasea con vosotros por las calles de Alicante. Por el puerto. Y le maravilla la Comandancia de Marina, un edificio que fue destruido vilmente por las autoridades. 

A él le asombra y a ti más, sólo quedan los restos... le explicas que las cosas hermosas y con historia, a veces se esfuman, y no por voluntad propia sino por el expreso deseo de quien no tiene sentimientos o sentido de la lealtad. 

Como ha visitado Alicante desde hace años, no lo comprende pero tú tampoco. 

Y con ropajes blancos, como si saliéramos de una fiesta ibicenca, tomamos un helado en el mítico kiosko Peret que lleva en la Explanada unos cien años. Somos una de tantas parejas que se han sentado allí y han degustado un sabroso helado en el verano alicantino.

Un día aparece con un retrato. Dice que lo ha dibujado él pero tú sabes que se lo ha encargado a uno de esos artistas que se sitúan en el paseo y reproducen fielmente las caras de niños que impacientes posan, o fotografían a carboncillo una imagen que alguien les ha cedido (seguro que ése fue el caso)

Él añade una frase: "JE T'AIME POUR LA VIE" pero, la vida sigue y el amor se esfuma. O no...

VISTAS DESDE EL CASTILLO SANTA BÁRBARA. SERRA GROSSA.

Y pasados unos años, vuelves a pasear por encima del suelo. El atontamiento dulce ha vuelto. Y se producen de nuevo las presentaciones: "Aquí mi corazón, perdón, aquí mi ciudad... aquí:.." y el amor a primera vista, surge. 

Se cuelga de ti, del Barrio, de la Biblioteca Azorín o Biblioteca de la playa, la Literatura que emana del edificio le debe volver loco porque te dice "te quiero" y tú le crees. En realidad, no, piensas que debe ser efecto del cóctel provocado por la dopamina, adrenalina y norepirefrina y la brisa de la playa del Postiguet.

VISTAS DESDE LA BIBLIOTECA AZORÍN


Tras recorrer playas, calles con solera, locales donde la música suena mejor y la lima con limón sabe más ácida, el tiempo pasa y compruebas que el amor no es para siempre, pero como una cría de quince años sigues creyendo que tropezará de nuevo contigo.

Sin embargo, es la ciudad la que sigue ahí, a veces dolida por cambios que no le sientan bien, que dañan nuestra vista y nuestros recuerdos, pero al final, su esencia es la que perdura y la queremos con sus defectos y sus virtudes. 

Ese es el amor verdadero. El que acepta al otro tal y como es, o como puede ser porque a veces, no está en sus manos.

Una vez más, recorreremos Alicante con emoción y curiosidad. 

El Parque de la Ereta, las calitas, el Barrio de Santa Cruz y nos sentaremos en los bancos del Teatro Principal no sé si a esperar a esa persona que nos acelera el corazón con la cual ya no paseamos, o sencillamente para ver pasar a la gente. A otras parejas que a pesar de todo, se miran como si acabasen de bailar un lento en un aparcamiento lejos de las miradas.

Joana Sánchez