4 de junio de 2017

Homenaje a Carles Capdevila. Vamos a decirnos cosas bonitas (y a crecer)




Hola, ¿hay alguien por ahí? Espero que sí. Ponte cómodo que voy a escribir uno de esos post tipo: terapia pública. Es una de las ventajas de no tener pareja. O una pareja en concreto. Mil besos para mis ex que son lo más bonito del mundo.

Si estuviera en mis manos, crearía una asignatura llamada: 



AMOR, eso que te puede arruinar tu vida si no lo gestionas bien.


Crecer como Groot

Hace unas semanas fui a ver "Guardianes de la Galaxia 2", y me encantó. Guau, qué profundo (risas) pero hace unos años no hubiera ido, porque "ese tipo de películas no me gustan", y esto es sólo un ejemplo de cómo podemos llegar a creer que somos abiertos y en el fondo siempre nos movemos como en la ropa, entre tres o cuatro colores.

Desde 2014 mi padre tiene diagnosticada una enfermedad degenerativa, y este hecho ha sido crucial. Ha significado que yo comprendiera muchos comportamientos extraños que tenía por 2013. 

Tener a una persona en esas condiciones en casa no deja indiferente a nadie. A no ser que no le quieras o vivas en la otra punta del mundo. He tenido sentimientos encontrados, no miento. No fue un santo y ha habido momentos de angustia y otros de infinita ternura.

Volver a enseñar a leer y a escribir a tu padre, es duro y hermoso. No sé si suena raro. Repasar con él de camino a la médica su nombre, cómo nos llamamos mi hermano y yo, su profesión, dónde vive... es duro pero también cómico. Si no fuera por el humor negro ¿verdad?

¿Creéis que tras vivir ese tipo de situaciones a mí me preocupa que un tipo no me envíe un wasap? ¡En 2014 no tenía! 

Crecer II
A mí, el tema de mi padre me ha puesto los pies en el suelo de golpe. Un ejemplo: no me interesa en absoluto la política y apenas veo la televisión. Nada que no provoque en mí sentimientos positivos. No vivo en una burbuja, habito en un universo pequeño donde las catástrofes no tienen cabida. La empatía la sigo practicando pero las batallas son más cercanas. Y me apetecen más sonrisas, más chistes y más calma. ¿A quién no?

Yo llegué a discutir con un novio por temas políticos y por la alcaldesa que teníamos, ¿ahora? ¡¡¡Me siento tan ridícula si lo pienso!!!

Perdía energía como un coche averiado pierde aceite. Perdía mi tiempo. Gestionaba mal mis emociones y discutía por muchas cosas absurdas: jefes que no te pagan, comentarios que me hacían que me dolían.

Siento que él tuviera que aguantar a una persona tan pasional, bueno, también era graciosa y algo le tuve que enseñar. SEGURO. Pero esa parte de mí era tremenda. Yo no me hubiera aguantado. No hay más que leer la carta de Juan Carlos Ortega dedicada a su jefa y amiga Gemma Nierga donde admite y reconoce sus fallos. ¿Cuántos serían capaz de hacerlo? Admitir que a veces, no han sido la mejor versión de sí mismos...

Si tuviera un hijo se lo enseñaría: 

"Jamás pierdas un minuto en defender a un bando u otro en nada, aprende de las buenas personas, intenta ser buena persona y quererte mucho, porque si no te quieres te vas a hacer daño y a los demás. Y si un día te comportas como un idiota, rectifica".


Crecer III

No admiro a nadie, al menos nadie que me digan que he de admirar. Es como si todos mis esquemas de antaño se hubieran  ido de mi mente, dejando espacio a la calma, a coger la vida por los cuernos. 

Las personas que te van a enseñar algo importante no lo harán en un contexto ideal sino en el peor, en ellos es en quienes te has de fijar. Y ver tus limitaciones, en qué has estado fallando y qué puedes mejorar.

Ver cómo una persona ante una situación grave, reacciona fríamente, es resolutivo y a la vez, emplea el humor es una lección muy grande. 

Yo me he visto actuando así. La misma que hace cuatro años se lamentaba por tener un jefe usurero que no me pagaba y sólo sabía hablar de ese tema y de lo tontos que eran (otra vez a mi ex novio) ¿Ahora? Me hubiera largado en el minuto uno y después habrían desaparecido de mi memoria.

He crecido porque ahora en mi cerebro los PROBLEMAS tienen su espacio y las cosas negativas que  hemos de vivir también pero no son mi tema de conversación favorito.


Crecer IV

No siento lástima por mí, ni envidio a nadie. Lo juro. ¿Antes? Seguro. En algún momento. Ni envidia sana ni porras, he sentido algo de celos por cuestiones que en 2017 me parecen alejadas de mi persona. A mí me importa bien poco que fulanito suba fotografías de su último viaje con su chica y se les vea felices en un ambiente paradisíaco.

Te lo pregunto en serio ¿Te alegras de la felicidad ajena? Es el sentimiento más bonito. Estaba en mí, pero ahora lo siento a todas horas. Ayer me tomé un limón granizado, el primero de este verano junto a una amiga, tras una tarde normal que convertimos en especial por una anécdota, y ver su sonrisa, lo feliz que estaba fue suficiente para volver a casa FELIZ. Y no, nos fuimos a la Bahamas :) 

¿Enfadarme? 

Uf, ante me enfadaba por cada bobada... ¿Ahora? Ni por asomo. Durante cuatro semanas, yo que jamás he sido alérgica tuve un brote fuerte.

Mis ojos se hinchaban y los tenía llenos de heridas, justo después de cambiar mi pelo de color, lo cual me produjo mucha felicidad, sí, verme con el pelo como una escocesa me hacía sentir bien. Pero a los pocos días, zas, ojos de búho. 

Me ha dolido, no podía escribir, ha sido duro... ¿Duro? Ha sido una chorrada. Duro ha sido que mi padre se me caiga al suelo porque no podía con él. O llamar al 112 estando sola porque se ha desmayado y no perder los nervios. 

Si tuviera que hablar de héroes mencionaría al chico que desde hace unas semanas está en mi casa como uno más de la familia (acaba de tocar el timbre)

Es auxiliar de enfermería, primero cuidó a sus padres que ya fallecieron, y ahora se dedica de manera profesional a tratar a personas como mi padre. Veo actos heróicos en su profesión. 

Crecer

Pensar que me deprimí porque mi ex desapareció de mi vida me parece ridículo. 

El amor es algo más profundo. Va más allá del sexo, de la pareja, el amor es respeto, darte permiso para aparcar una situación complicada y pasártelo bien. El amor es lealtad. Que te quieran tal y como eres. Pero si mejoras con el tiempo, MÁS. 

El amor es acurrucarte en la cama al lado de alguien que no se puede levantar como mi padre. El amor es reír con un amigo y perderte 24 horas con él.

Mi vida es sencilla, voy a encauzar mejor el tema profesional. Por eso me atraen las personas que han superado alguna vivencia dura y son moderadamente felices. Para mí son las más sanas y auténticas.

Las que no les duelen prendas en reconocer:

-He sido torpe.
-He sido vago.
-Metí la pata.
-Antes era poco listo.
-He llegado a ser idiota e injusto.
-He sido egoísta.

El resumen de este atropellado artículo sería:

-Cada día me importan menos los asuntos que deberían importarme.

-Me quiero. Y Dios Mío lo qué me ha costado.

-No idealizo a nadie.

-Practico yoga todos los días. 

-He echado de mi vida a dos personas que no me aportaban nada bueno. Hace unos años no hubiera sido capaz. Y lo hice sin discusión. De manera educada pero tajante. Mi tiempo es oro y la vida muy corta.

-Sigo teniendo ilusiones y la misma inocencia en muchos temas y eso no pienso cambiarlo.

-Valoro cada llamada, cada abrazo y cada beso. 

-Quiero crecer más y aprender más. VER mis errores para eliminarlos.

-Seguir creyendo y practicando aquello de: PODEMOS CAMBIAR A MEJOR.

Largo, desordenado... pero hoy me apetecía escribir. 

Gracias por leerme y por no juzgarme.

Y si tienes tiempo, ¡claro que tienes tiempo! Lee "16 cosas que he aprendido en 2016" de Carles Capdevila.  DEP. 



He robado este artículo a otro blog que nada tiene que ver con ALICANTE CUENTA pero me apetecía que lo leyeras.




Mi padre falleció el pasado día 22 de junio y le quiero, le quiero. Le echo de menos y aquí está su homenaje CUANDO MI PADRE SE CONVIRTIÓ EN MI HIJO pero su recuerdo va conmigo. 

He sufrido, me he agobiado pero también he aprendido mucho durante estos años. 

Gracias también por aquí a todos los que me habéis demostrado vuestro afecto por su pérdida. Y a día de hoy seguís haciéndolo. 

Y a los que no, creo que son dos :)  no os preocupéis, si algo he aprendido es a centrarme sólo en la gente buena o aspirante a ello. Mi conciencia está tranquila. Duermo en paz. Estuve a su lado hasta el último suspiro. 

Quien no ha sabido o querido estar a su vera ni unos minutos en estos cuatro años él o ella sabrá. A mí me enseñaron a ser agradecida. 

De nuevo MIL GRACIAS por estar con mi pequeña familia y conmigo esos días y estos años.


Un beso y un abrazo.

Joana Sánchez González

8 de junio de 2016

8 de junio, dos años después, última excursión de ALICANTE CUENTA


Justo hoy hace dos años de la última excursión que el equipo de este pequeño blog realizó. El equipo éramos mi novio Roberto y yo.

Qué mejor manera de despedirme de vosotros que con estas fotografías donde pasamos una jornada de lo más agradable en el Balcón de Alicante. 

Cuando uno se aleja de un lugar, o de una persona, comienza a ver su vida con otra perspectiva, porque distanciarnos unos kilómetros o un tiempo, es sano.

Nos limitábamos a compartir fotografías de paisajes, monumentos, lugares con historia. Hoy, por estar de despedida, me saltaré esa norma. 

Gracias por acompañarnos en nuestras salidas, por aportar y por enriquecer con vuestros comentarios cada artículo. 

Nosotros aprendimos de otros blogs y de gente generosa que compartía información sobre rutas con mucha información. Luego, uno de nosotros elaboraba con todo lujo de detalles, esa excursión con un plan B, o C, por si el lugar no era de nuestro agrado. 

Creo que el artículo sobre Torremanzanas, es uno de los más visitados, así como los de Novelda, Orito, y otros tantos.

Y ahora sí, hasta pronto o hasta otra.




Joana Sánchez

7 de junio de 2016

Bye, Alicante Cuenta




Todos los días alguien decide abrir un blog. Para compartir viajes, reflexiones, a nivel profesional, para todos los públicos o dirigido a una panda de apasionados por una afición.

Hace un año pensé en dejar de escribir aquí pero lo retomé. Hoy, pienso que no tiene mucho sentido mantener un sitio que nació fruto de la ilusión de dos personas, y al que se unieron otras como Paco Huesca y algunos más que de manera puntual colaboraban.

Se me acabó el encanto, como dicen en México. No tengo excursiones que compartir, ni curiosidades para plasmarlas en este blog. 

Hay proyectos que se emprenden porque los mueve una ilusión y si desaparece, no tiene sentido escribir palabras carentes de emoción. Os soy sincera, desde que el señor Muñoz dejó de aportar sus reflexiones o indirectamente me ayudaba a mostraros lugares con encanto, esto dejó de tener sentido.

Ha sido bonito, he intentado llevarlo sola pero, ya no es lo mismo. ¿Será por blogs dedicados a Alicante? :)

Durante seis años hemos aportado nuestro granito de arena, pero todo tiene su fin y el mundo seguirá girando.

Abrazos y besos

Joana Sánchez González

29 de mayo de 2016

El dueño de nuestros recuerdos es Facebook

27 de mayo de 2014

El mejor fotógrafo, un miércoles con mala cara me saca con cara regular  y un domingo medio bien saca lo mejor. Propósito: volver a leer libro sobre cómo hacer fotografías de calidad para haceros fotos y que salgáis como sois: guapossssssssssssssss.


Recuerdo cuando nuestras fotografías estaban guardadas en cajas. Cajas especiales. De las que se compran con mimo porque sabes que en ella reposarán imágenes que son retazos de tu vida.

También existía la opción de adquirir un álbum. Pero no cualquiera, sino uno que desde fuera ya diera pistas sobre lo que había dentro: historias. Tu vida.

Hace dos días, la red social Facebook me mostró esta fotografía enmarcada en colores pastel, recordándome que hacía dos años la había compartido con mis amigos. Una foto cargada de simbolismo.

¿Y si yo no quería recordar? 

Supongo que la respuesta es sencilla: no tener cuenta en Facebook y vivir. Como lo hacen millones de seres humanos. Pero, cuando eres feliz, MUY FELIZ, aun con cautela, compartes instantes sólo con un fin: mostrar a tus amigos que sonríes por dentro y por fuera. 

No hay una carga de exhibicionismo, si lo comparo con quienes comparten: desayunos, comidas, cenas, bodas, comuniones, salas de espera del médico...

Y así, como una patada en mi cerebro: quedó este instante pululando todo el día. Adoro esta fotografía. El sol de la tarde del mes de mayo a punto de desaparecer, mi cara, el momento preciso en el que Roberto Muñoz capturó mi esencia con mirada de fotógrafo aficionado con tablas.

No sé si ya no somos dueños de nuestros recuerdos, pero, las redes sociales están ahí para tocar nuestro lado sensible y alimentar nuestras emociones más básicas, o bien para sacarnos una sonrisa, un puchero o una carcajada. En definitiva, agitar la nostalgia.

Ya no existe tal relación. Si a día de hoy en 2017 Facebook me devolviera un recuerdo ya no me dolería ni agitaría nada. A medida que pasa el tiempo, algunas personas optan por borrarse de tu vida y de tu mente. Y es lo mejor.

Si lees esto :) Mi padre ha muerto y no te despediste de él, ¿sabes? Ya no me importa porque quien no acepta tu amistad es que tampoco te quería de verdad. 

Yo he evolucionado sola. Sin ayuda. No soy ni mejor ni peor que nadie. Antes podía ser una perfecta: caprichosa o perderme en un mar de conflictos tontos, ahora no y me siento bien. Allá donde estés, que sepas que él se acordaba de ti. ¿La razón? No lo sé. Pero tienes derecho a saberlo, aunque pase la vergüenza de tener que escribirlo aquí a 13 de agosto de 2017.

Te ofreció su casa, el Roscón, las Navidades, los cumpleaños... incluso cuando él no estaba en su hogar. 

Y ni un adiós le has dado. Espero que estés bien y tu invisible familia :) (porque no les conozco)

Tenía que escribirlo.





Joana Sánchez

17 de mayo de 2016

La Teoría del Big Bang en la periferia



Un barrio de la periferia, cinco niños de unos diez años, comen pipas mientras hablan. Me acerco a ellos. Intuyen que me ocurre algo y me preguntan si estoy bien a la vez que me ofrecen pipas.
Meto la mano en una bolsa pringosa y les sonrío dándoles las gracias.
Les cuento el motivo de estar tan enfadada y triste. A los pocos minutos, me veo haciendo terapia con unos chavales que no van a colegios privados, ni visten con ropa de marca y probablemente no tengan los mejores juguetes del mundo.
Hablamos de peonzas, de rugby y de lo poco que les gusta el fútbol.
Uno se da cuenta de que mi nombre coincide con el de su profesora y dejo de ser yo para convertirme en la "profe". Palabra que repiten como si fuera un mantra y ellos los mejores niños del planeta. Seguro que no es así pero han decido portarse bien.
Uno con pinta de ser el que más quebraderos le da a la maestra me pregunta: ¿Crees en Dios?
Y no sé qué responder...
Otro, el que presume de ser el más alto de todos, me plantea lo siguiente:
-¿Tú sabes lo que es el Big Bang?
- Sí, respondo con los ojos muy abiertos
- Entonces dime, ¿Dios cuándo apareció? ¿Antes o después de la explosión? ¿Quién ha escrito sobre eso?
Yo sólo puedo mirarle y pensar que ojalá en su vida no le condicione el barrio donde ha nacido, o la gente con la que se relaciona.
Le recomiendo que vea alguna serie con el mismo nombre TBBT y al pasar unos días me doy cuenta de que debería haberle recomendado algún programa sobre Ciencia.
En todo caso, los niños brillan y espero que él tenga la suerte de tropezar con alguien que se dé cuenta.
Sé que les compraré unas peonzas

Joana Sánchez

15 de mayo de 2016

DUELE el amor no tiene que doler





DUELE, el amor no tiene que doler es uno de los cortos que participa en el Festival Internacional de Cine Independiente de Elche. Con un bajo presupuesto pero con unos actores y una historia tan real como poco tratada por los medios; en 15 minutos el director nos muestra gracias a unos actores creíbles, el maltrato psicológico hacia el hombre.


No conozco a quienes están detrás de este proyecto, y he tropezado con el corto por casualidad. Pero he comprobado que está recibiendo el apoyo de los espectadores. ¿Por qué será?

Porque no es lo habitual. 

Es el hombre en general, el que protagoniza este tipo de historias pero a la inversa desgraciadamente.

Y no por ello, hay que olvidar a ese tanto por ciento silencioso que sufre acoso psicológico por parte de sus familiares.

Hombres con un gran corazón, incapaces de hacer daño a nadie que son humillados día tras día. Algunos desde niños. No hablamos de una pelea en un momento dado, no, sino de un desprecio en forma de palabras, que minan la autoestima de seres humanos que con el tiempo, se ven incapaces de amar a otros, o de saber discernir entre una discusión normal de la vejación como forma de comunicación.

Ningún ser humano debiera ser tratado así. Sobre todo de niño que es cuando se forja nuestra personalidad.

Invito a ver el corto y a reflexionar.

El amor no es sinónimo de humillación, ni de hacer daño, ni de menosprecio. 

Una relación se sostiene porque somos algo más que un trabajo. De todas formas, el que maltrata buscará cualquier excusa para herir al débil de carácter.

Quien humilla demuestra una falta de autoestima y del significado de la palabra AMOR. Porque como dice el título del corto: EL AMOR NO HA DE DOLER. 

El amor es producto del respeto, una buena comunicación, cariño, admiración y sinceridad. ¿Lo demás? No sé lo que es.

Joana Sánchez